Antes de crear un usuario, tenés que tener el rol creado. La ventana de alta te pide el Rol de usuario y es obligatorio: sin un rol hecho de antes, no vas a poder terminar el alta. Si tu cuenta es nueva, no tenés ninguno.
[Ver artículo: Crear roles de usuario]
Obligatorio: entrar con un usuario que tenga los permisos necesarios para administrar usuarios. El usuario que registró la cuenta es Super Admin y ya los tiene.
Tené a mano cómo avisarle a la persona. Selentor no manda ningún mail de invitación: la contraseña la ponés vos en el momento del alta y se la pasás vos.
Para crear un usuario:
Ojo con el paso 6: no le llega nada por mail. Si no se los pasás vos, no puede entrar.
Para modificar o borrar un usuario: hacé clic sobre la fila en la lista de Usuarios.
Un usuario es el acceso con la que entra cada persona de tu equipo. Cada uno tiene la suya, con su nombre de acceso y su contraseña, y lo que puede hacer adentro se lo da el rol que le pongas.
Que cada uno tenga el suyo tiene un motivo: Selentor guarda quién hizo cada cosa. Si todos entran con el mismo usuario, esa información no sirve para nada.
Primero el rol, después el usuario. El Rol de usuario es obligatorio en el alta, y el selector sólo te muestra roles que ya existen: no hay ninguna opción de «crear nuevo» ahí adentro. Si todavía no armaste los roles, empezá por ahí.
[Ver artículo: Crear roles de usuario]
Al igual que los roles, no están en el menú de la empresa, sino en tu menú de usuario, abajo de todo.
En la esquina inferior izquierda, hacé clic en tu usuario y después en Configuración.

Se abre la ventana Configuración, con tres secciones a la izquierda: General, Usuarios y Roles de usuario. Hacé clic en Usuarios.

La lista que aparece tiene cinco columnas — Nombre, Nombre de acceso, Rol, Email y Fecha de creación — y arriba a la derecha está el botón Crear usuario.
Si tu cuenta es nueva vas a ver un solo usuario: el tuyo, el que registró la cuenta. En la imagen de arriba ya hay uno creado además del original.
Hacé clic en Crear usuario. A diferencia de la creación de roles, el alta de usuario se hace de una sola vez: la ventana que se abre te pide todo junto, rol incluido, y cuando hacés clic en Aceptar el usuario ya queda listo para trabajar.

Cuando termines, hacé clic en Aceptar. La ventana se cierra sola y el usuario aparece en la lista.
Ni el nombre ni el nombre de acceso se pueden repetir, y escribirlos distinto en mayúsculas o minúsculas no sirve. También tené en cuenta que, como pasa con los roles, si después borrás el usuario esos nombres quedan reservados para siempre: no vas a poder darle de alta otro que se llame igual. Si necesitás reutilizarlos, podés editar el usuario eliminado y cambiárselos para liberarlo, y recién ahí darlo de alta de nuevo.
No le va a llegar nada. No hay mail de invitación, ni link de activación, ni aviso automático. El usuario queda listo en el momento que lo creás, y sos vos quien tiene que pasarle los datos.
Para entrar necesita tres cosas:
El nombre de acceso distingue mayúsculas de minúsculas cuando entra. Si lo creaste como JPerez, tiene que escribir Jperez: con jperez no va a poder entrar, aunque Selentor los considere el mismo nombre a la hora de no repetirlos. Ahorrate el problema: usá siempre minúsculas.
Hacé clic sobre la fila del usuario en la lista. Se abre la ventana Usuario.

Acá no hay ningún campo bloqueado: el nombre, el nombre de acceso, el email y el rol se pueden cambiar todos; siempre y cuando el rol del usuario tenga el permiso para editar.
En la ventana Usuario no hay ningún campo de contraseña: hay un enlace Editar contraseña (3 en la imagen de arriba). Hacé clic ahí y se abre una ventana chica con un solo campo. Escribí la nueva y hacé clic en Aceptar.
Sirve para las dos situaciones de siempre: alguien se olvidó la contraseña y hay que devolverle el acceso, o alguien la quiere cambiar porque la anterior circuló de más.
Escribila con cuidado: No te pide la contraseña anterior y no hay campo de repetir — lo que escribas es lo que queda, aunque se te haya escapado un dedo. Si te equivocás, la persona no va a poder entrar y vas a tener que volver acá a cambiársela de nuevo. Pasásela por un medio seguro, no por donde la vea cualquiera.
Una vez adentro, el usuario puede cambiar su contraseña el mismo: en la barra lateral izquierda, tiene que hacer clic abajo en su Usuario, después en Perfil y finalmente en el botón Editar contraseña.
Cuando alguien se va de la empresa, lo sacás desde la misma ventana Usuario, haciendo clic sobre el tacho de basura arriba a la derecha (4 en la imagen). Selentor te pide confirmación antes de borrar.
Un usuario borrado no puede entrar más, pero lo que hizo hasta ese momento no se pierde: las ventas, las compras y los movimientos que cargó siguen ahí, con su nombre.
No existe «suspender» ni «desactivar»: en la ventana de edición no hay ningún interruptor para dejar a alguien afuera por un tiempo. O el usuario está activo, o lo borrás.
Si querés sacarle el acceso sin borrarlo, cambiale la contraseña. Es la solución práctica para una licencia larga o para alguien que quizás vuelve: por el momento, la persona no entr más, pero el usuario sigue existiendo y no perdés el nombre. Acordate de que al borrar, el nombre y el nombre de acceso quedan reservados.
Si mirás la lista, el usuario que registró la cuenta tiene «Super Admin» en la columna Rol. Si después buscás ese rol para dárselo a otro, no lo vas a encontrar.
No es un rol como tal, sino una marca del usuario. Se la lleva el que registró la cuenta y no hay forma de dársela a nadie más — fijate que en la ventana Crear usuario no hay ningún interruptor de Super Admin. Tampoco se lo puede borrar.
La regla es simple:
Ya tenés a tu equipo adentro, cada uno con su usuario y con el rol que le corresponde. Desde ahora en adelante, cada acción en Selentor queda con el nombre de quien la realizó.