Necesitás tener al menos una entidad ya creada en el sistema. Si todavía no cargaste ninguna, mirá primero la guía que te explica cómo hacerlo [Ver artículo: Crear entidades]
En Selentor, no existe un modo «solo lectura» separado de un modo «edición»: cuando abrís una entidad, ves todos sus datos en una ventana desde donde además podés modificar cada campo. El sistema solo te ofrece guardar cuando realmente cambiaste algo, así que podés entrar a revisar una ficha sin miedo a modificarla por error.
La forma recomendada para una PyME es mantener las fichas de entidades actualizadas (datos fiscales, domicilios, contactos), porque de eso dependen la facturación electrónica y la cuenta corriente. Si tenés un negocio más chico, alcanza con corregir lo justo cuando lo necesitás.
En el Menú de módulos (la barra lateral izquierda), hacé clic en Entidades. Vas a ver la lista de entidades cargadas. Si tenés muchas, usá el buscador Buscar… (arriba de la grilla) para filtrar por nombre, código o documento.

Para abrir una entidad, hacé clic en cualquier parte de su fila: se abrirá directamente su ventana de detalle.

Se abre la ventana Entidad. Fijate en tres cosas:
A la derecha, aparece un panel lateral que te muestra siempre el Saldo en cuenta de la entidad.

Más abajo está la identificación fiscal de la entidad. Podés cambiarla en cualquier momento:
Mantener estos datos al día es lo que te habilita a emitirle factura electrónica a la entidad. Si los dejás vacíos, igual podés operar con ella; solo no vas a poder facturarle electrónicamente hasta completarlos.

También podés cambiar cómo opera la entidad:

Bajando un poco más, vas a ver dos secciones con sus tablas:
Para sumar uno nuevo, usá el botón Añadir que está a la derecha del título de cada sección.

Al tocar Añadir en Contactos se abre una ventana chica. Cargá el Nombre (obligatorio) y, si querés, Teléfono y Email; después tocá Aceptar y el contacto se suma a la tabla.

Para editar un domicilio o contacto existente, hacé clic sobre la fila que corresponda.
El botón «Guardar cambios» aparece abajo a la derecha solo cuando modificás algo. Mientras no toques ningún campo, no se muestra.
En el ejemplo cambiamos el campo Observaciones (las notas internas de la entidad): apenas lo editamos, apareció el botón Guardar cambios. Todo lo que hayas modificado hasta acá — datos fiscales, rol, vencimientos, domicilios, contactos — se confirman juntos al presionar ese botón: no hace falta guardar sección por sección.

Antes de confirmar, mirá qué pasa si tocás la X (cerrar) con cambios pendientes. Selentor no cierra de una: te muestra el aviso «Existen cambios sin guardar. ¿Desea cerrar de todas formas?».

En la imagen se observa:
El mismo aviso aparece si cargas datos en una ventana chica (por ejemplo la de Contacto) y la cerrás sin aceptar. El sistema te pide confirmar para que no pierdas la información cargada si cerraste de manera apresurada.
Tocá Cancelar en el aviso para volver a la ficha con tus cambios intactos, y hacé clic en Guardar cambios, abajo a la derecha. La entidad queda actualizada y la ventana sigue abierta por si querés seguir revisando.
¿Cómo sabés que guardó? Aparece un cartel de Edición exitosa y el botón Guardar cambios desaparece. Solo se muestra mientras haya algo sin confirmar; así que si no está, no te quedó nada pendiente.
Desde la misma ventana Entidad, la pestaña Cta. Cte. te muestra la cuenta corriente de la entidad, disponible una vez que la creaste. En la imagen se observa:

El saldo se muestra con un color según su estado: en verde si está a tu favor, en rojo si es saldo que adeudás, y en gris si no hay ninguno.