Acá sí tenés que crear algo. A diferencia de la caja — que ya viene armada — tu cuenta arranca sin ninguna cuenta bancaria. Hasta que crees la primera, la pantalla de Banco no te va a servir de nada: no tiene qué mostrarte.
[Ver artículo: Cajas]
No necesitás cargar tu banco: si tu empresa está en Argentina, Selentor ya trae la lista completa de bancos y financieras del país. Sólo lo elegís de un desplegable.
Podes consultar los existentes desde Tesorería → Configuraciones → Entidades bancarias. Si precisas crear una también podés hacerlo desde acá.
Para crear una cuenta bancaria tené a mano: el número de cuenta, el código de sucursal y — si lo querés cargar — el CBU. Están todos en tu homebanking o en tu resumen.
Obligatorio: entrar con un usuario que tenga los permisos necesarios para gestionar banco y sus configuraciones. El usuario que registró la cuenta es Super Admin y ya los tiene.
Para crear la cuenta:
Para cargarle el saldo que tenés hoy:
Para modificar o borrar una cuenta: hacé clic sobre la fila en la lista de Cuentas bancarias.
Es el espejo de tu cuenta del banco. Cargás acá la misma cuenta que tenés en tu homebanking, y a partir de ahí Selentor te lleva el saldo: cada depósito, cada transferencia y cada débito que registres se van reflejando en el saldo, sumando o restando según corresponda.
Sirve para dos cosas concretas. La primera, saber cuánta plata tenés en el banco sin entrar al homebanking. La segunda, poder cobrar y pagar por transferencia: cuando cargues una venta cobrada por transferencia, Selentor te va a pedir a qué cuenta entró la plata — y esa cuenta tiene que existir.
Una cuenta bancaria no es una caja. La caja es la plata en mano, el efectivo del mostrador. La cuenta bancaria es la plata que está en el banco. Son dos secciones y saldos distintos, y Selentor nunca los mezcla.
En la barra lateral izquierda, hacé clic en la flecha de Tesorería para desplegar el módulo. Abajo de todo vas a ver Configuraciones: hacé clic ahí y elegí Cuentas bancarias.

La primera vez la lista va a estar vacía. Es normal: las cuentas bancarias no vienen creadas en Selentor.
Arriba a la derecha está el botón Crear cuenta.
Hacé clic en Crear cuenta. La ventana tiene seis campos: los cuatro primeros son obligatorios y los dos últimos, opcionales.

Completá y hacé clic en Aceptar. La cuenta aparece en la lista al instante.

Fijate que no hay campo «Nombre». A una cuenta bancaria Selentor la identifica sola con el banco, el código de sucursal y el número de cuenta, y así la vas a ver en todas las ventanas — (BANCO DE LA NACION ARGENTINA) 0001 12345678 ($). Tampoco hay campo Sucursal: las cuentas bancarias no pertenecen a una sucursal tuya, a diferencia de las cajas. Son de toda la empresa.
La moneda se define ahora y no se cambia nunca más. Elegila con cuidado: es lo único de esta ventana que después no vas a poder editar. Y ojo con esto — una cuenta bancaria maneja una sola moneda. Si tenés una cuenta en pesos y otra en dólares en el mismo banco, son dos cuentas en Selentor, no una.
Si tu banco no está en la lista — o si tu empresa no está en Argentina — creálo primero desde Tesorería → Configuraciones → Entidades bancarias. Ahí también podés agregar financieras, mutuales o billeteras que uses como si fueran un banco.
Los dos son opcionales, pero conviene cargarlos: son los datos que le vas a pasar a un cliente para que te transfiera, y tenerlos acá te evita ir a buscarlos al homebanking cada vez.
El CBU tiene que tener exactamente 22 números, sin espacios ni guiones. Si ponés menos, Selentor te avisa «Debe tener al menos 22 caracteres»; si metés una letra, te marca «Formato inválido».
Selentor no verifica que el CBU sea de verdad. Sólo cuenta que sean 22 números: un CBU inventado queda validado igualmente. Como es el dato con el que te van a mandar la plata, copiá y pegá el de tu homebanking en vez de escribirlo de memoria. Lo mismo vale para el número de cuenta.
Hay tres cosas que no se pueden repetir, y si las repetís Selentor te lo dice al aceptar:
Hacé clic sobre la fila de la cuenta en la lista. Se abre la ventana Cuenta bancaria.

Mirá la Moneda (1): es el único dato que aparece escrito y no dentro de un cuadro para editar. No es un error de la pantalla — es que la moneda no se cambia. Si te equivocaste, borrá la cuenta y creá otra.
Antes de borrar una cuenta, sacale la plata. Selentor no te va a frenar: si la cuenta tiene saldo, la borra igual. Y hay un detalle más — el número y el CBU te quedan reservados para siempre: después de borrar la cuenta no vas a poder crear otra con ese mismo número ni con ese mismo CBU. Pensalo dos veces antes de borrar una cuenta que usás.
Ya tenés la cuenta creada, pero para Selentor todavía está en cero. Falta decirle cuánta plata hay hoy adentro.
Andá a Tesorería → Banco. Esta es la pantalla donde se refleja el día a día de tus cuentas.

Hacé clic en Crear transacción.

Hacé clic en Aceptar.
Por qué el Tipo de saldo se cambia solo. Crédito es plata que entra y Débito es plata que sale — igual que en tu resumen bancario. Cada categoría ya sabe de qué lado va, y al elegirla Selentor acomoda el interruptor por vos. Como el saldo inicial es plata que entra, queda en Crédito. Si lo cambiaras a Débito, estarías arrancando con la cuenta en negativo.
«Saldo inicial» no tiene nada de especial. Es una categoría común, una de las tantas que Selentor te deja cargadas — como Depósito en efectivo, Transferencia recibida o Débito automático. La usamos para el saldo inicial porque el nombre lo dice, pero la podés renombrar, y podés crear las tuyas desde Tesorería → Configuraciones → Categorías de transacción bancaria.
Volvés a la pantalla de Banco y ahora sí tenés algo para mirar.

La transacción aparece en la lista (1) con su Fecha, la Categoría (Saldo inicial) y el Monto. Y abajo, el Saldo en cuenta (2): de acuerdo con el ejemplo, pasó de $ 0,00 a $ 1.250.000,00.
Desde acá en adelante ese número se mueve solo: cada cobro por transferencia lo sube y cada pago lo baja. Ya no lo vas a tener que tocar a mano.
Repetilo por cada cuenta. El saldo inicial se carga una cuenta por vez. Si tenés tres cuentas bancarias, son tres transacciones: seleccionás la cuenta que corresponda y volvés a Crear transacción.
Se parecen, pero hay cuatro diferencias que conviene que sepas de entrada:
Ya tenés tus cuentas bancarias cargadas con el saldo que tenés hoy. Con esto terminás de configurar tu tesorería: la plata en mano y la plata en el banco están las dos al día.
El próximo paso es cargar lo que vendés: tus productos.
[Ver artículo: Cargar productos]